Propuesta y declaración de artista

Declaración de artista

El “hombre” no es el “centro”, sino una parte de un TODO. No podemos pensar que la Realidad es únicamente lo que nuestros ojos ven. Existe un mundo que trasciende lo visible, un Universo lleno de vibraciones, energías y conexiones que a menudo escapan a nuestra comprensión.

“A través de mi visión de la esencia del ser humano conectado con la energía del Universo, canalizo esa conexión que tenemos con el más allá, empleando símbolos, códigos cuánticos, colores y formas, para sanar, armonizar, equilibrar, elevar la vibración y la conciencia del ser humano en su evolución.

Estos códigos no son sólo imágenes, sino códigos de activación, circuitos energéticos que emiten una frecuencia vibracional, capaz de resonar en lo más profundo del subconsciente, hablando directamente al Espíritu, sin palabras, pero con la fuerza de un código antiguo”.

Es un arte cuántico, un lenguaje de luz que no se entiende o traduce con la razón, se emite y se expresa desde el alma para recibirla, sentirla y vibrarla, de la misma forma que se creo.

MI PROPUESTA ES FUSIONAR ARTE, CIENCIA Y CONCIENCIA. ES UN LLAMADO A LA CONEXIÓN PROFUNDA CON EL TODO, QUE NOS IMPULSE A ABRIRNOS A NUEVAS DIMENSIONES DE COMPRENSIÓN Y CONEXIÓN.

Estas obras no sólo se contemplan; se experimentan.

Propuesta artística

Su objetivo, a través del Arte, es transmitir un mensaje de equilibrio, sanación, activación, de amor y armonía, para ayudar en el proceso de crecimiento en conciencia del colectivo humano. Cada trazo, cada símbolo, cada color, no es solo una mancha de pigmento, sino una nota de un idioma cósmico, un lenguaje de notas musicales que escapa a los límites de la forma humana. En este espacio creativo, sus obras se convierten en un puente hacia lo infinito, donde los colores y las formas se funden en un todo que resuena más allá de lo visible.

Lo que transmite en sus obras es un código cuántico, una secuencia de claves y símbolos que, al igual que un sistema informático, establece una red de conexiones invisibles. Estos códigos emiten vibraciones. Como un algoritmo que ordena el caos de la realidad, su arte actúa como un sistema operativo que gestiona el flujo de energía, permitiendo que la conciencia del espectador se eleve y se alinee con las vibraciones del cosmos. SON CÓDIGOS DE ACTIVACIÓN.

El subconsciente, esa vasta red de conexiones dormidas, actúa como el procesador que decodifica y traduce estos códigos cifrados. En este proceso, lo tangible y lo intangible se encuentran, creando un espacio donde las emociones se entrelazan con los datos del alma.

Hoy, inicia una nueva andadura en el panorama artístico, compartiendo su visión única y espiritual con el mundo. Su obra no solo busca embellecer espacios, sino también invitar a la reflexión y la conexión con el universo, ofreciendo una experiencia que trasciende lo visible, llegando al plano psicoemocional y alma de cada persona. El hombre no gobierna la energía, sino que la experimenta, somos y existimos dentro de ella. ( remarcar esta frase, es importante )

El Proceso de Transformación

El acto de contemplar o interactuar con sus obras se convierte en un proceso de transformación personal. La geometría sagrada y los colores, lejos de ser simples elementos decorativos, se convierten en filtros de frecuencia que permiten a los espectadores conectar con su propio campo áurico, fomentando la armonización de las energías internas.

Un Diálogo Energético

En cada una de sus creaciones, se establece un diálogo entre el espectador y las energías manifestadas a través de las formas y los colores. Estas obras son verdaderos portales de luz y conciencia, que invitan a una introspección profunda y a la exploración del propio ser. Al integrar también la Geocromoterapia en su trabajo, propone que el arte no solo comunique ideas, sino que también actúe como un catalizador en procesos de la sanación, evolutivos, expansivos y de crecimiento espiritual.

Legado y Conexión

Su enfoque artístico refleja el legado de visionarios como Kandinsky, quienes exploraron cómo el arte puede resonar en el alma humana y servir como un vehículo para la elevación espiritual. El lenguaje cósmico y los códigos de activación que emplea se alinean con una simbología sagrada, conectando con la geometría de la naturaleza y el simbolismo holístico. En este sentido, el arte trasciende la forma física y se convierte en un camino hacia el alma.